Esta noticia llega desde la ciudad de La Banda, en la provincia de Santiago del Estero, Argentina. Una señora, Griselda More, se prestaba a tender la ropa que recién había lavado, en el patio de su casa. Al tocar el alambre sobre el que colgaría la ropa, éste le dió una fuerte descarga eléctrica, aparentemente estaba electrocutado por estar cerca de una conexión de luz.
Griselda More, con las manos húmedas, recibió esta fuerte descarga eléctrica y hubiera quedado electrocutada, sino fuera por sus perros, Kimba y Beethoven, los únicos que estaban en la casa con ella en ese momento.
Griselda More, con las manos húmedas, recibió esta fuerte descarga eléctrica y hubiera quedado electrocutada, sino fuera por sus perros, Kimba y Beethoven, los únicos que estaban en la casa con ella en ese momento.

“Salí a tender la ropa, ellos me acompañaron como siempre. En un momento toqué el alambre donde tiendo la ropa y recibí una descarga eléctrica. Quedé pegada. Los dos perros cuando me vieron comenzaron a ladrarme y a dar vueltas alrededor mío", relata Griselda al diario argentino Panorama. Entonces, los dos perros, Kimba y Beethoven comenzaron a empujarla a su dueña para liberarla de la descarga eléctrica.
En ese momento, Kimba recibe una fuerte descarga y su corazón no resiste. Muere en el intento de salvar a su dueña. Pero Beethoven no se amilanó. Saltó sobre Griselda, poniéndole las patas en el pecho para así hacer más fuerza y logró finalmente tirarla al piso.
"El alambre se cortó y me cayó en la panza, yo estaba en el piso pero seguía recibiendo descargas", cuenta Griselda que aún no había terminado el peligro.
Entonces Beethoven arrastra a su dueña, alejándola de los cables electrocutados, hasta que finalmente ella quedó fuera de peligro y le salva la vida.
Con las piernas entumecidas Griselda se arrastró hasta la vereda, donde un vecino la socorrió llamando a la ambulancia y a los bomberos.
“Si no fuera por Beethoven, que no se dio por vencido, me moría”, asegura Griselda. "Gracias a Dios lo estamos contando, es increíble que el perro le haya salvado la vida a la señora", reflexiona el vecino que la ayudó.
Beethoven (que es cruza de PitBull y Rottweiler) "es un perro cariñoso, juguetón... y bruto. Pero yo le hago caricias y él me deja hacer las cosas. Mi otro perrito no era de raza, quizás por eso no soporto la electricidad", cuenta Griselda sobre sus dos mascotas, que le salvaron la vida, inclusive perdiendo la suya una de ellas.
Un acto heroico, que bien vale contar y es una de las muy buenas noticias del día, pese a la triste noticia de la muerte de Kimba
Que hermosa historia, los perros son muy nobles y valientes. Que mal que Kimba muriera, pero es una historia que muestra su gran nobleza.
ResponderEliminarHermosa historia de amor, ellos estan dispuestos a dar su vida por salvar a su dueña y Kimba la dio.. Muy lindo blog :)
ResponderEliminar